
Muy poca gente se da cuenta de un detalle súper curioso sobre Sharla en Zootopia hasta mucho después de ver la película. Mientras otros personajes infantiles simplemente participan en la función escolar de Bunnyburrow, Sharla aparece tan emocionada con su disfraz espacial casero que parece llevar años imaginando viajes por galaxias enteras. Y lo más divertido es que esa obsesión por el espacio sigue apareciendo más adelante dentro del universo de Zootopia . En cuanto los niños descubren eso, la ven con otros ojos. Ya no es “la ovejita del escenario”. Ahora es una pequeña soñadora capaz de convertir cualquier rincón en una misión espacial gigantesca. Por eso muchos peques terminan queriendo imprimir un dibujo suyo nada más verla aparecer en pantalla.
Hay personajes que parecen hechos especialmente para actividades creativas y Sharla encaja perfectamente ahí. Tiene ese tipo de energía que hace que los niños empiecen a inventar historias incluso antes de sacar los colores. Basta dejar una hoja sobre la mesa y enseguida empiezan las ideas. Que si Sharla viaja a la luna. Que si construye un cohete con cajas de cartón. Que si canta delante de todos los animales de Zootopia mientras flotan estrellas alrededor del escenario. La imaginación se dispara rapidísimo porque la propia personaje transmite esa sensación de niña que vive soñando despierta todo el rato.
Los dibujos de oveja para colorear suelen gustar muchísimo porque dejan jugar con texturas, formas redondeadas y colores muy distintos. Y con Sharla eso se multiplica todavía más. Su lana rizada invita a probar mezclas raras, degradados, purpurina o incluso colores imposibles. Hay niños que quieren hacerla igual que en la película usando tonos oscuros y ropa suave. Otros directamente deciden que una futura astronauta necesita botas fluorescentes, casco dorado y una bufanda arcoíris que brille por toda la galaxia. Lo mejor es que cualquier versión funciona porque Sharla tiene una personalidad súper imaginativa.
Muchas veces la actividad empieza tranquila y acaba convirtiéndose en un auténtico caos creativo. Primero aparecen los lápices de colores. Luego los rotuladores. Después las pegatinas, las tijeras, más hojas y de repente la mesa entera parece el escritorio de una pequeña artista espacial. Sharla rara vez se queda sola en el dibujo. Los niños empiezan a añadir planetas gigantes, estrellas sonrientes, naves espaciales y ciudades enteras alrededor de ella. Algunos incluso convierten Zootopia en una estación espacial flotante llena de animales astronautas.
Es muy gracioso escuchar las conversaciones que nacen mientras colorean. Hay niños que hablan solos imaginando diálogos para Sharla. Otros explican súper convencidos que su nave funciona con helado de fresa o que la lana brillante sirve para iluminar el espacio cuando todo está oscuro. Ese tipo de ideas aparecen constantemente porque la personaje deja muchísimo espacio para imaginar. No parece una figura cerrada ni demasiado definida. Parece más bien el tipo de amiga que siempre tiene planes absurdos y divertidísimos en la cabeza.
Otra cosa que conecta muchísimo con los niños es la forma en la que Sharla sueña a lo grande desde pequeña. Muchos peques se sienten así. Hoy quieren ser astronautas. Mañana cantantes. Luego exploradores submarinos o inventores de robots gigantes. Sharla representa muy bien esa etapa de la infancia donde cualquier cosa parece posible si uno tiene suficiente imaginación. Y eso hace que colorearla resulte todavía más divertido porque sienten que están acompañando a un personaje que piensa igual que ellos.
También ayuda mucho que tenga un diseño súper expresivo. Los ojos enormes, el mechón de lana sobre la cabeza y la ropa tan llamativa hacen que el dibujo tenga muchísimo movimiento incluso antes de empezar a pintarlo. Hay personajes que quedan demasiado rígidos sobre el papel. Sharla no. Ella parece estar siempre a punto de salir corriendo hacia una nueva aventura. Eso hace que muchos niños sigan añadiendo detalles alrededor sin parar.
Los padres suelen notar enseguida cuándo una actividad realmente engancha a sus hijos. El ambiente cambia totalmente. El salón se llena de hojas, colores y niños concentradísimos creando historias alrededor de la personaje. Y lo más curioso es que casi nunca sienten que están “haciendo una actividad”. Para ellos simplemente es un rato divertido donde pueden dibujar, colorear y crear su propio pequeño mundo inspirado en Zootopia .
Las páginas de oveja para imprimir también tienen algo muy acogedor para los más pequeños. Las formas suaves y redondeadas de personajes como Sharla transmiten una sensación muy simpática desde el primer momento. Muchos niños conectan rápido con personajes así porque parecen cercanos, expresivos y llenos de emociones reales. Sharla puede parecer valiente un segundo y tímida al siguiente. Esa mezcla resulta muy natural para los peques porque ellos mismos sienten emociones enormes constantemente.
Una cosa muy típica después de colorearla es que los niños vuelven a ver la película fijándose muchísimo más en ella. De repente reconocen enseguida el momento donde aparece en el escenario y empiezan a contar toda la historia que imaginaron mientras pintaban. “Ahí todavía no había construido su cohete.” “Aquí ya estaba pensando en ir al espacio.” Es genial ver cómo una simple actividad cambia totalmente la manera en que viven el personaje.
Hay niños que terminan tan encariñados con Sharla que empiezan a coleccionar dibujos suyos. Algunos los pegan en la pared del dormitorio. Otros los guardan dentro de carpetas llenas de personajes Disney favoritos. Y claro, siempre aparece alguien que quiere imprimir otra hoja porque “esta vez la voy a hacer todavía más espacial”.
Lo bonito de actividades así es que nunca salen dos dibujos iguales. Incluso usando la misma plantilla, cada niño termina creando una versión completamente distinta. Uno convierte a Sharla en estrella del pop galáctica. Otro en capitana de una nave espacial gigantesca. Otro decide que vive en un planeta hecho de algodón de azúcar y nubes de colores. Todo depende de la imaginación que aparezca en ese momento mientras los lápices empiezan a moverse por el papel.
Y sinceramente, ahí está la magia de personajes como Sharla. Aunque aparezca poquito tiempo en Zootopia , deja una sensación enorme de aventura, curiosidad y sueños gigantescos. Eso hace que una simple oveja para pintar se transforme rápidamente en una actividad llena de historias, risas y mundos inventados donde cualquier cosa puede pasar.
Los mejores momentos suelen llegar cuando el dibujo ya está casi terminado y el niño empieza a añadir “solo una cosa más”. Otra estrella. Otro planeta. Otro cohete. Otro amigo para Sharla. Y así, sin darse cuenta, una tarde cualquiera acaba convertida en una misión espacial improvisada llena de colores, imaginación y aventuras nacidas alrededor de una pequeña ovejita soñadora de Zootopia .

Con solo cinco años, Gustavo transformó un simple deseo de imprimir dibujos en una idea que hoy inspira a niños en más de 150 países.
Así nació Imprimivel.com, un proyecto creado junto a su padre, Jean Bernardo, para llevar color, imaginación y alegría en 10 idiomas, alcanzando a un público potencial de más de 800 millones de niños en todo el mundo.
Actualmente, Gustavo ayuda a seleccionar los contenidos, eligiendo con entusiasmo los temas y personajes que harán sonreír a otros niños, siempre bajo la supervisión de su papá, quien convierte las ideas del pequeño en realidad.
