
Hay algo curioso en Officer McHorn que hace que muchos niños se queden mirando el dibujo un rato antes de empezar. A pesar de ser grande, fuerte y parecer siempre muy serio, hay momentos en los que reacciona de una forma que sorprende, como si no estuviera muy convencido de lo que pasa a su alrededor. Ese contraste lo vuelve mucho más interesante, porque un simple rinoceronte dibujo deja de ser solo una imagen y se convierte en una escena lista para imaginar.
Imagina a un niño sentado frente a la mesa, con un rinoceronte para colorear delante y sus colores preparados. Al principio solo ve líneas, un dibujo tranquilo. Pero poco a poco, la mente empieza a jugar. Tal vez McHorn está escuchando una misión sin mucho entusiasmo, tal vez está observando todo en silencio, o tal vez está a punto de entrar en una situación que no esperaba.
Lo divertido de este personaje es que no necesita hacer mucho para llamar la atención. Su forma de ser, más reservada y directa, hace que cada niño imagine qué está pensando realmente. Mientras empieza a colorear, puede decidir si hacerlo ver más serio, más relajado o incluso un poco divertido.
Elegir los colores cambia todo. Algunos prefieren tonos más reales para que el rinoceronte se vea como en la naturaleza. Otros usan colores más vivos para darle un toque diferente. Un mismo rinoceronte para pintar puede transformarse completamente solo con cambiar los colores.
A medida que el dibujo se llena, la escena empieza a crecer en la imaginación. Aunque el fondo esté en blanco, en la mente aparece un lugar lleno de movimiento. Puede ser una comisaría con personajes entrando y saliendo, con sonidos, con situaciones ocurriendo todo el tiempo. McHorn está ahí, participando, observando, reaccionando a su manera.
También es divertido pensar en lo que pasa después. Quizás tuvo que frenar de golpe en medio de una persecución, quizás alguien intentó hablar con él y no salió como esperaba, o tal vez simplemente estaba en el lugar equivocado en el momento justo. Esas pequeñas ideas hacen que el momento de colorear sea mucho más entretenido.
Muchos niños no se quedan con una sola versión. Les gusta imprimir el mismo rinoceronte para colorear varias veces y probar estilos distintos. Una versión puede ser más tranquila, otra más colorida, otra con más detalles. Cada dibujo termina siendo único.
Y sin darse cuenta, esta actividad se convierte en algo compartido. Alguien se acerca, mira, comenta, propone un color o incluso empieza a pintar también. Poco a poco, se crea un momento divertido, lleno de pequeñas ideas y risas.
Empezar es muy fácil. Solo hace falta un rinoceronte para imprimir, algunos colores y ganas de divertirse. A partir de ahí, todo fluye. La imaginación completa lo que no está en el papel.
Officer McHorn encaja perfecto en este tipo de dibujos porque tiene una personalidad que no es exagerada, pero sí muy marcada. No necesita ser el centro de todo para destacar. Su presencia es suficiente para que cada niño quiera crear su propia versión.
Cuando el dibujo está terminado, ya no parece una simple hoja. Tiene colores, tiene intención, tiene una historia detrás. Y casi sin pensarlo, aparece una nueva idea, otra forma de hacerlo, otro dibujo esperando a ser transformado con nuevos colores y nuevas escenas.

Con solo cinco años, Gustavo transformó un simple deseo de imprimir dibujos en una idea que hoy inspira a niños en más de 150 países.
Así nació Imprimivel.com, un proyecto creado junto a su padre, Jean Bernardo, para llevar color, imaginación y alegría en 10 idiomas, alcanzando a un público potencial de más de 800 millones de niños en todo el mundo.
Actualmente, Gustavo ayuda a seleccionar los contenidos, eligiendo con entusiasmo los temas y personajes que harán sonreír a otros niños, siempre bajo la supervisión de su papá, quien convierte las ideas del pequeño en realidad.
