Pronk Oryx-Antlerson

Dibujo de Pronk Oryx Antlerson para colorear inspirado en el ruidoso oryx animal de Zootopia , ideal para niños que disfrutan imprimiendo personajes Disney, pintando escenas caóticas y creando historias llenas de humor y diversión

En cuanto aparece Pronk Oryx Antlerson en pantalla, mucha gente ya sabe perfectamente que el silencio acaba de desaparecer del edificio entero. Tiene esa energía de vecino imposible de ignorar, de personaje que parece capaz de convertir una tarde normal en una discusión absurda con cojines volando por el salón y alguien golpeando la pared desde el otro lado. Y precisamente por eso los niños se lo pasan tan bien con él. Porque no parece uno de esos personajes tranquilos que se quedan quietos dentro del dibujo esperando a que alguien los pinte. Pronk da la sensación de estar montando jaleo incluso cuando todavía está en blanco y negro sobre la mesa.

Lo más divertido es que los niños empiezan a imaginar historias prácticamente al instante. A veces ni siquiera han elegido todavía el primer color y ya están inventándose qué ha pasado esta vez en el apartamento de Pronk y Bucky. Algunos dicen que han puesto la música tan alta que Judy Hopps no puede dormir. Otros creen que han empezado una pelea de almohadas gigante porque alguien se terminó la última porción de pizza. Hay quien imagina que los vecinos del edificio ya distinguen perfectamente los tipos de discusión solamente escuchando los gritos atravesando las paredes del Grand Pangolin Arms.

Y ahí ocurre algo muy curioso. El dibujo deja de ser simplemente una actividad para colorear y se convierte en una especie de pequeño episodio nuevo de Zootopia creado completamente por la imaginación del niño. Porque mientras los lápices empiezan a llenar de color los cuernos enormes del oryx animal, también empiezan a aparecer detalles alrededor que transforman toda la hoja. Primero aparece el sofá. Después una televisión enorme. Luego cojines volando. Más tarde cajas de pizza, mandos de consola tirados por el suelo y vecinos asomándose al pasillo intentando averiguar qué está ocurriendo ahora mismo detrás de esa puerta.

Pronk Oryx Antlerson funciona especialmente bien para este tipo de dibujos porque tiene una personalidad exagerada que encaja perfectamente con el caos. Los niños sienten enseguida que no hace falta mantener nada demasiado ordenado cuando colorean a este personaje. Al contrario. Cuanto más disparatada queda la escena, mejor parece funcionar todo. Por eso muchos terminan haciendo los cuernos de colores imposibles, llenando el apartamento de objetos absurdos o inventando discusiones ridículas mientras pintan. Hay niños que incluso empiezan a hablar solos poniendo voz a Pronk. “¡Bucky, baja eso de una vez!” o “¡No he sido yo!” Y poco a poco toda la mesa acaba convertida en un pequeño universo lleno de ruido imaginario y situaciones graciosísimas.

Los cuernos largos del oryx llaman muchísimo la atención y hacen que muchos peques quieran experimentar con patrones raros y mezclas de colores muy exageradas. Algunos dibujan rayas fluorescentes. Otros añaden estrellas, manchas o pequeños relámpagos alrededor porque sienten que el personaje necesita verse tan escandaloso como parece ser su apartamento. Y lo curioso es que cualquier combinación termina encajando con él. Pronk tiene ese aspecto de personaje que jamás tendría una casa tranquila y perfectamente organizada. Más bien parece alguien que vive rodeado de almohadas desordenadas, cajas abiertas y vecinos desesperados intentando descansar.

Eso hace que los niños no se limiten únicamente a colorear el personaje principal. Empiezan a construir el edificio entero alrededor suyo. Hay quien dibuja ascensores averiados porque “seguro que alguien dio un golpe demasiado fuerte”. Otros añaden carteles de “silencio por favor” pegados en las paredes del pasillo. Algunos incluso crean vecinos nuevos solo para aumentar todavía más el caos. Un búfalo que se queja del ruido. Un perezoso intentando dormir. Un zorro cotilla escuchando detrás de la puerta.

Todo va creciendo mientras aparecen más colores sobre el papel. Y cuanto más grande se vuelve la escena, más se meten los niños dentro de la historia…

Eso explica por qué muchos pasan tantísimo rato entretenidos con este dibujo de oryx para colorear. No están simplemente rellenando huecos con colores. Están creando una versión completamente nueva de Zootopia. Inventan escenas, añaden diálogos y transforman el apartamento de Pronk en el lugar más ruidoso y divertido de toda la ciudad. Algunos niños convierten el salón en una guerra total de cojines. Otros imaginan que Bucky y Pronk discuten tan fuerte que las lámparas tiemblan. Hay quien dibuja incluso a Judy Hopps con cara de agotamiento detrás de la pared porque ya no aguanta una noche más de escándalo.

Los personajes secundarios de Disney tienen precisamente esa magia. Como aparecen menos tiempo, dejan muchísimo espacio para que la imaginación siga construyendo historias nuevas. Y Pronk quizá sea uno de los mejores ejemplos porque tiene una personalidad tan exagerada que cualquier idea parece funcionar con él. Los niños sienten libertad total para inventar cosas absurdas. Pueden convertir el apartamento en una discoteca improvisada, en una batalla de almohadas o en el lugar más desordenado de todo Zootopia. Y cuanto más exagerado queda, más parece encajar con el personaje.

También ayuda mucho que el oryx animal tenga un diseño tan diferente. Los cuernos enormes hacen que destaque enseguida entre otros personajes de la película. Muchos niños se quedan bastante rato pensando cómo quieren pintarlos porque sienten que esa parte tiene que verse espectacular. Algunos hacen colores realistas durante unos minutos y después cambian completamente de idea porque deciden que Pronk necesita algo mucho más llamativo. Entonces empiezan a aparecer mezclas de colores neón, líneas raras y detalles inventados que convierten el dibujo en algo muchísimo más creativo.

Mientras tanto, la mesa se llena de rotuladores abiertos, papeles extra y pequeñas historias inventadas sobre el edificio entero. Hay niños que incluso piden imprimir otra copia del dibujo para crear una segunda versión todavía más caótica. Una con luces gigantes, montones de almohadas volando y vecinos enfadados golpeando las paredes del apartamento. Y sinceramente, Pronk parece disfrutar muchísimo más dentro de ese tipo de desastre divertido que en cualquier escena tranquila y silenciosa.

Cuando el dibujo termina lleno de colores fuertes, objetos desordenados, discusiones imaginarias y detalles inventados por todas partes, Pronk Oryx Antlerson deja de parecer simplemente un personaje secundario de Zootopia y se convierte en el vecino más escandaloso, exagerado y divertidísimo de todo el edificio, ese que probablemente seguirá montando ruido incluso después de que los niños hayan guardado ya los lápices de colores.