
Hay personajes de Zootopia que aparecen haciendo cosas increíbles desde el primer minuto. Judy persiguiendo criminales, Nick soltando bromas todo el rato o Flash moviéndose tan lento que parece imposible. Pero luego está Stu Hopps, el padre conejo que vive rodeado de zanahorias, hijos por todas partes y preocupaciones gigantescas que casi siempre terminan siendo bastante graciosas. Muchísimos niños se ríen con él porque tiene esa energía de padre despistado que quiere controlar todo y acaba montando un pequeño caos sin darse cuenta. Y justo por eso los dibujos de Stu Hopps para colorear tienen tantísimo encanto.
En cuanto un niño ve su gorro verde con la zanahoria dibujada encima, ya sabe perfectamente quién es. Es uno de esos personajes secundarios que terminan cayendo genial aunque no sea el protagonista principal. Tiene cara simpática, expresiones exageradas y un aspecto perfecto para llenar de colores. Algunos niños lo pintan igual que en la película, con tonos marrones y ropa de granjero. Otros prefieren inventarse una versión totalmente disparatada y convierten a Stu en un conejo azul eléctrico, rosa chillón o incluso multicolor.
Eso es lo divertido de los dibujos para imprimir. No hay normas. Cada hoja acaba transformándose en algo distinto dependiendo de quién tenga los lápices en la mano. Hay peques que llenan el fondo de zanahorias gigantes. Otros dibujan tractores, gallinas, nubes enormes o montañas alrededor de Bunnyburrow. Algunos incluso añaden a Judy Hopps patrullando la granja mientras Stu intenta que nadie se meta en problemas.
Stu Hopps tiene un detalle que hace muchísima gracia a los niños. Siempre parece preocupado por algo. Si Judy sale de casa, él se pone nervioso. Si escucha hablar de depredadores, ya está imaginando peligros por todas partes. Y aun así resulta imposible enfadarse con él porque se nota que todo lo hace por cariño. Esa mezcla entre exageración y ternura hace que el personaje sea muy divertido para actividades infantiles.
Muchos padres buscan conejos para colorear porque los conejos funcionan genial en juegos creativos. Son animales adorables, fáciles de reconocer y muy expresivos. Stu Hopps añade encima el toque Disney y todo el universo de Zootopia, así que la actividad se vuelve todavía más emocionante. No es lo mismo pintar un conejo cualquiera que sentarse a colorear a un personaje que ya conoces de una película tan divertida.
Además, el diseño del personaje ayuda muchísimo. Las orejas largas, el sombrero de granjero, las camisas de cuadros y los petos hacen que el dibujo tenga muchos detalles entretenidos para pintar. Algunos niños pasan un buen rato eligiendo los colores exactos para cada parte. Otros van rapidísimo y mezclan rotuladores, ceras y lápices sin pensar demasiado. Las dos formas de jugar son igual de divertidas.
Hay peques que incluso convierten la actividad en una historia completa. Mientras colorean, empiezan a imaginar escenas nuevas de Zootopia. Stu organizando una competición de zanahorias gigantes. Stu intentando conducir un tractor descontrolado. Stu persiguiendo a los conejitos pequeños de la familia Hopps porque han montado un desastre en la granja. Cuando eso pasa, el dibujo deja de ser solo una hoja y se convierte en una aventura inventada por ellos mismos.
Los dibujos de conejos para imprimir también son perfectos para tardes tranquilas en casa. Basta con sacar una caja llena de colores y, de repente, la mesa del salón se transforma en un pequeño rincón artístico. Algunos niños ponen todas las pinturas en fila como si fueran auténticos artistas. Otros empiezan directamente por las orejas o por el sombrero porque no pueden esperar más.
Una de las cosas más bonitas de Stu Hopps es que, aunque parezca exagerado y un poco paranoico, tiene un corazón enorme. Quiere muchísimo a Judy y se siente orgulloso de ella incluso cuando le cuesta entender ciertas decisiones. Los niños notan enseguida ese lado cariñoso. Ven que no es un personaje malo ni gruñón. Solo es un padre conejo intentando cuidar de su familia mientras todo a su alrededor parece un caos gigantesco.
Eso hace que muchos niños conecten enseguida con él. Algunos hasta dicen que les recuerda a sus propios padres cuando empiezan a preocuparse demasiado por cosas pequeñas. Y claro, esa cercanía convierte el dibujo en algo todavía más divertido.
Hay niños que prefieren colorear despacio y rellenar cada rincón con muchísimo cuidado. Otros dibujan encima de la hoja, añaden más personajes y crean escenas completamente nuevas. Algunos convierten Bunnyburrow en una ciudad enorme llena de tiendas de zanahorias. Otros hacen carreras de tractores entre los cultivos. Lo mejor es que cada dibujo termina teniendo personalidad propia.
Los dibujos para pintar de Zootopia funcionan genial porque la película tiene un estilo visual muy alegre. Todo está lleno de detalles, colores y personajes expresivos. Aunque la hoja esté en blanco y negro al principio, los niños ya imaginan perfectamente cómo puede quedar terminada. Eso les anima muchísimo a seguir pintando y creando.
También hay familias que aprovechan estos dibujos para pasar tiempo juntas. Mientras un niño colorea a Stu Hopps, otro puede estar pintando a Judy o a Nick Wilde. Luego comparan resultados, enseñan sus dibujos y empiezan a hablar de escenas favoritas de la película. A veces hasta terminan viendo Zootopia otra vez después de acabar los dibujos.
Los profesores también suelen usar páginas para colorear de personajes conocidos porque ayudan muchísimo a mantener la atención de los niños. Stu Hopps encaja muy bien en actividades escolares porque tiene un aspecto divertido y transmite simpatía desde el primer momento. En cuanto los niños reconocen al personaje, la actividad se vuelve más emocionante.
Otra cosa que hace especial a Stu es que representa muy bien el ambiente de Bunnyburrow. Todo gira alrededor de la granja, las zanahorias y la vida tranquila del campo. Eso da muchísimas ideas para decorar el dibujo. Hay niños que llenan el fondo de flores gigantes. Otros dibujan cercas, molinos o caminos de tierra. Algunos convierten la escena en una especie de fiesta de la cosecha llena de colores vivos.
Y luego está el momento de imprimir el dibujo. A muchos peques les encanta elegir la página, esperar a que salga de la impresora y correr enseguida a buscar pinturas. Parece una tontería, pero esa pequeña espera hace que la actividad resulte todavía más emocionante. Es como preparar el inicio de una aventura nueva.
Los dibujos de conejos para pintar también ayudan muchísimo a despertar la imaginación sin que los niños sientan que están haciendo algo aburrido. Ellos creen que solo están jugando, pero al mismo tiempo están creando historias, tomando decisiones sobre colores y dejando volar la creatividad de una manera muy natural.
Algunos niños incluso guardan sus dibujos favoritos en carpetas especiales. Otros los pegan en la pared del dormitorio o en la nevera. Y claro, cuando terminan uno, enseguida quieren imprimir otro distinto. Ahí empieza la colección. Primero Stu Hopps. Luego Judy. Después Nick Wilde. Y sin darse cuenta acaban teniendo un montón de dibujos de Zootopia repartidos por toda la casa.
Stu Hopps tiene además esa apariencia tan graciosa que funciona genial en actividades infantiles. Parece un personaje capaz de meter la pata en cualquier momento. Eso hace que los niños imaginen situaciones divertidísimas mientras colorean. Algunos piensan que ha perdido una montaña de zanahorias. Otros imaginan que está intentando cocinar algo horrible en la cocina de la granja.
Lo mejor de todo es que no hace falta ser un experto dibujando para disfrutar de estas páginas. Los más pequeños pueden limitarse a rellenar colores mientras los mayores añaden sombras, detalles o incluso nuevos elementos alrededor del personaje. Cada niño juega a su manera y eso mantiene la actividad siempre fresca.
Zootopia consiguió crear personajes muy fáciles de recordar y Stu Hopps es uno de esos casos. Aunque no aparezca todo el tiempo en la película, tiene un estilo tan divertido que termina quedándose en la memoria de los niños. Y cuando aparece en un dibujo para colorear, la hoja deja de ser un simple papel blanco y negro. Se convierte en una pequeña ventana a Bunnyburrow, llena de zanahorias gigantes, conejos traviesos y aventuras inventadas por cada niño que decide sacar sus pinturas y empezar a crear.

Con solo cinco años, Gustavo transformó un simple deseo de imprimir dibujos en una idea que hoy inspira a niños en más de 150 países.
Así nació Imprimivel.com, un proyecto creado junto a su padre, Jean Bernardo, para llevar color, imaginación y alegría en 10 idiomas, alcanzando a un público potencial de más de 800 millones de niños en todo el mundo.
Actualmente, Gustavo ayuda a seleccionar los contenidos, eligiendo con entusiasmo los temas y personajes que harán sonreír a otros niños, siempre bajo la supervisión de su papá, quien convierte las ideas del pequeño en realidad.
