
La hoja acaba de salir de la impresora y todavía está tibia cuando llega a la mesa. Una caja de colores se abre con ese sonido tan conocido y alguien ya está mirando el dibujo con cara de emoción. En el centro de la página aparece una pequeña castora con una expresión muy particular, como si estuviera a punto de contar un secreto curioso. Es Nibbles Maplestick, uno de los personajes más peculiares del universo de Disney Zootrópolis, y ahora está esperando que alguien le dé vida con lápices y mucha imaginación.
Los niños suelen empezar observando cada detalle del dibujo. Nibbles tiene ese estilo divertido que llama la atención desde el primer momento. Sus dientes asomando de forma desigual, su nariz redonda, el mechón rebelde sobre la cabeza y su chaleco lleno de personalidad hacen que sea un personaje perfecto para colorear con calma. Cada parte del dibujo invita a elegir un color distinto y a imaginar cómo podría verse dentro de una nueva aventura.
Algunos niños toman un lápiz verde para pintar su chaleco. Otros prefieren experimentar con tonos completamente distintos y convertir el personaje en algo totalmente nuevo. Tal vez el chaleco termine azul brillante, o quizá alguien decida mezclar varios colores para que todo se vea aún más divertido. En una actividad como esta no existe una única forma correcta de hacerlo. Cada niño crea su propia versión del personaje mientras pinta y deja volar la creatividad.
El mundo de Zootrópolis está lleno de lugares sorprendentes y personajes muy diferentes entre sí. Dentro de ese universo, Nibbles destaca por su forma de hablar, por su curiosidad y por esa costumbre de investigar teorías extrañas que nadie más se atreve a explorar. Mientras los niños colorean el dibujo, es fácil imaginar que ella está en medio de uno de esos momentos, contando alguna historia misteriosa o explicando algo que descubrió en un rincón poco conocido de la ciudad.
A medida que el dibujo se llena de colores, el personaje comienza a cobrar vida. Lo que antes era una simple hoja en blanco y negro ahora se convierte en una escena llena de energía. Algunos niños incluso deciden añadir más elementos alrededor del personaje. Tal vez dibujen árboles, un pequeño mercado, un río o cualquier lugar donde Nibbles podría estar investigando algo interesante.
Ese tipo de detalles hacen que la actividad sea todavía más entretenida. No se trata solo de pintar el personaje, sino de crear una pequeña historia alrededor de él. Puede que Nibbles esté grabando un nuevo episodio de su podcast mientras observa lo que ocurre en el mercado del pantano. O tal vez está ayudando a Judy Hopps y a Nick Wilde a entender algo extraño que sucede en ese lugar lleno de animales curiosos.
La posibilidad de imprimir el dibujo tantas veces como se quiera también añade un toque especial. Si un niño quiere probar nuevos colores o experimentar con otro estilo, basta con imprimir otra hoja y empezar de nuevo. En una versión Nibbles puede tener colores suaves y naturales. En otra puede aparecer con tonos brillantes que parecen sacados de un mundo completamente imaginario.
Muchos padres disfrutan ver cómo los niños se concentran durante este tipo de actividades. El momento de sentarse a colorear suele transformar la mesa en un pequeño espacio creativo. Los lápices se mueven de un lado a otro, aparecen nuevas ideas y poco a poco el dibujo se transforma en una obra llena de personalidad.
Mientras pintan, los niños también comienzan a notar detalles que antes pasaban desapercibidos. Las pequeñas garras, la forma de sus orejas, el peinado desordenado que parece moverse con el viento. Cada elemento despierta la curiosidad y da pie a nuevas ideas para seguir dibujando.
Algunos niños incluso hablan mientras colorean, imaginando lo que el personaje podría estar diciendo. Quizá Nibbles está explicando una teoría muy rara sobre algo que ocurre en Zootrópolis. Tal vez está intentando convencer a sus amigos de que ha descubierto un misterio increíble. Esas pequeñas historias hacen que el tiempo de colorear se convierta en una experiencia aún más divertida.
Cuando el dibujo finalmente está terminado, la hoja ya no parece la misma que salió de la impresora. Ahora está llena de colores, ideas y creatividad. Muchas veces los niños quieren mostrar el resultado a toda la familia. Algunos cuelgan su dibujo en la pared del cuarto, otros lo guardan junto con otros personajes que han coloreado.
Cada hoja terminada se convierte en algo especial, porque refleja la imaginación del niño que la pintó. Ninguna versión es igual a otra. Incluso si dos niños colorean el mismo dibujo de Nibbles Maplestick, el resultado siempre será distinto.
Y lo mejor es que la aventura puede comenzar otra vez en cualquier momento. Solo hace falta imprimir la página nuevamente, elegir nuevos colores y dejar que la imaginación vuelva a trabajar. En pocos minutos, esa pequeña castora curiosa del mundo de Zootrópolis vuelve a aparecer en la mesa, lista para ser pintada otra vez.
Para los niños que disfrutan dibujar, colorear y crear historias con sus personajes favoritos, este dibujo de Nibbles Maplestick es una forma fantástica de pasar el tiempo. Cada color, cada trazo y cada idea nueva transforman el papel en una escena llena de vida donde la creatividad no tiene límites.

Con solo cinco años, Gustavo transformó un simple deseo de imprimir dibujos en una idea que hoy inspira a niños en más de 150 países.
Así nació Imprimivel.com, un proyecto creado junto a su padre, Jean Bernardo, para llevar color, imaginación y alegría en 10 idiomas, alcanzando a un público potencial de más de 800 millones de niños en todo el mundo.
Actualmente, Gustavo ayuda a seleccionar los contenidos, eligiendo con entusiasmo los temas y personajes que harán sonreír a otros niños, siempre bajo la supervisión de su papá, quien convierte las ideas del pequeño en realidad.
