
En algún lugar de la gran ciudad de Zootrópolis siempre está sonando música. A veces llega desde un escenario enorme lleno de luces, otras veces sale de un altavoz en medio de la plaza donde los animales se reúnen para bailar. Cuando la canción empieza y todos levantan la mirada hacia el escenario, aparece una figura que todos reconocen al instante. Es Gazelle, la famosa estrella del pop que hace que toda la ciudad se mueva al ritmo de su música.
Ahora imagina que ese momento mágico puede comenzar en casa, con una hoja de papel recién salida de la impresora. Este dibujo de Gazelle para colorear es como una invitación para entrar en el mundo de Zootrópolis usando solo lápices de colores, rotuladores o ceras. La hoja llega en blanco y negro, tranquila, esperando que alguien empiece a darle vida con color.
Cuando los niños comienzan a pintar el dibujo, todo cambia. Las líneas del personaje empiezan a transformarse poco a poco en un escenario lleno de energía. Gazelle está en el centro, lista para cantar frente a un público enorme. Su postura transmite confianza, como si estuviera a punto de comenzar uno de esos conciertos que hacen vibrar a toda la ciudad.
Gazelle es una de las celebridades más queridas de Zootrópolis. Sus canciones suenan por todas partes y muchos animales la admiran. Judy Hopps escucha su música cuando viaja hacia la gran ciudad por primera vez. Clawhauser se emociona cada vez que aparece en una pantalla gigante. Incluso el jefe Bogo, que suele ser muy serio, sabe que la voz de Gazelle tiene algo especial que une a todos.
Mientras los niños colorean el dibujo, pueden imaginar ese gran concierto. Tal vez las luces del escenario brillan en tonos rojos, violetas y dorados. Quizá las bailarinas tigresas que acompañan a Gazelle están moviéndose detrás de ella con pasos increíbles. El público levanta las patas, los cascos o las alas, siguiendo el ritmo de la música.
Cada color que aparece en el papel cambia la historia del dibujo. Algunos niños prefieren pintar a Gazelle como aparece en la película, con su pelaje dorado y su ropa brillante. Otros inventan nuevas combinaciones de colores que convierten el concierto en algo totalmente diferente. Un top azul, una falda verde, un escenario lleno de luces arcoíris. Todo es posible cuando la imaginación entra en juego.
Imprimir este dibujo tiene algo especial. El sonido de la impresora parece anunciar que una nueva actividad divertida está a punto de comenzar. La hoja llega a la mesa y pronto aparecen lápices, rotuladores o ceras de todos los colores. El papel se convierte en un pequeño estudio artístico donde cada niño puede crear su propia versión de Gazelle.
Algunos niños colorean con mucha calma, rellenando cada espacio con cuidado. Otros prefieren hacerlo rápido, mezclando colores para ver qué pasa. También hay quienes añaden detalles alrededor del personaje. Tal vez dibujan focos gigantes iluminando el escenario. Quizá aparece una multitud de animales aplaudiendo. A veces incluso aparece Judy Hopps en una esquina del papel, disfrutando del espectáculo.
Gazelle no solo canta. También es conocida en Zootrópolis por transmitir un mensaje de amistad y respeto entre todos los animales. En una ciudad donde conviven especies muy diferentes, ella siempre recuerda que todos pueden vivir juntos y apoyarse. Esa idea hace que sus conciertos sean mucho más que simples espectáculos musicales. Son momentos donde toda la ciudad se siente unida.
Mientras el dibujo se llena de color, los niños empiezan a imaginar nuevas escenas. Tal vez Gazelle está preparando un gran show en Savanna Central. Quizá Nick Wilde está entre el público sonriendo mientras escucha la música. Puede que Clawhauser esté bailando con tanta energía que casi se roba el espectáculo.
Este tipo de actividades tiene algo muy bonito. Los niños no solo pintan una imagen. También inventan historias mientras dibujan. A veces hablan en voz alta como si estuvieran dentro del concierto. Otras veces crean personajes nuevos que aparecen alrededor del escenario. La hoja de papel se transforma poco a poco en un pequeño universo lleno de creatividad.
Además, imprimir el dibujo permite repetir la experiencia tantas veces como se quiera. Un día Gazelle puede cantar bajo un cielo lleno de estrellas. Otro día el concierto puede tener luces de colores por todas partes. Cada nueva impresión abre la puerta a una versión diferente del mismo personaje.
Los padres suelen notar que los niños se concentran mucho cuando están coloreando. Durante un rato dejan de pensar en pantallas o juegos electrónicos. Solo están ellos, los colores y el dibujo. Ese momento tranquilo se convierte en una pausa creativa que muchos disfrutan muchísimo.
Cuando el dibujo está terminado, aparece una sensación de orgullo. El personaje ya no es solo una figura del cine. Ahora también es una obra creada por el propio niño. Algunos cuelgan el dibujo en la pared del cuarto. Otros lo guardan en una carpeta llena de páginas coloreadas.
Y lo mejor de todo es que la historia no termina ahí. Zootrópolis está llena de personajes divertidos que también pueden convertirse en nuevos dibujos para imprimir y colorear. Judy Hopps puede aparecer en una nueva aventura. Nick Wilde puede traer otra escena llena de humor. Cada personaje abre la puerta a una nueva sesión de creatividad.
Todo comienza con algo muy simple. Una hoja de papel, unos cuantos colores y un personaje que inspira alegría. Gazelle vuelve a subir al escenario, las luces imaginarias se encienden y la música parece sonar dentro de la cabeza de quien está coloreando. El concierto comienza otra vez, esta vez sobre el papel, lleno de colores y de imaginación.

Con solo cinco años, Gustavo transformó un simple deseo de imprimir dibujos en una idea que hoy inspira a niños en más de 150 países.
Así nació Imprimivel.com, un proyecto creado junto a su padre, Jean Bernardo, para llevar color, imaginación y alegría en 10 idiomas, alcanzando a un público potencial de más de 800 millones de niños en todo el mundo.
Actualmente, Gustavo ayuda a seleccionar los contenidos, eligiendo con entusiasmo los temas y personajes que harán sonreír a otros niños, siempre bajo la supervisión de su papá, quien convierte las ideas del pequeño en realidad.
